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miércoles, 20 de octubre de 2010

DE HIJOS Y PADRES.

Era una mañana fría de invierno,el joven se levantó pronto, aseose con rapidez
y preparó con meticulosidad sendos atillos.Dejó listo algo de comer para cuando él regresara.

HIJO:Padre,padre;levántese, le tengo preparada
         la leche con torreznos de pan, para hacer
         migas como a usted le gusta.
PADRE: Es pronto,¿qué hora es?¿ocurre algo,hijo?
H: Abrígese y venga a la cocina, esta mañana se prepara algo fría
    el relente de la noche, ha convertido en escarcha el rocío.
    ¿le caliento la leche, padre?.
P: Está bien,hijo,me gusta así¿vamos a hacer algo esta mañana?
H: Si,vamos a salir juntos
P: Me pondré los pantalones nuevos,los que me compraste,me sientan bien,son cómodos
   ¡ojalá tu madre pudiera vernos! ella siempre decía que tú y yo teníamos caracteres
    diferentes y fíjate ahora.Entonces que hago¿me pongo los pantalones para salir?
    tendrás que ayudarme, me duelen un poco las piernas, sólo será hasta que consiga
    meterlas en los camales.

La vigorosidad y apostura del joven, contrastaban con la fragilidad y temerosa confianza del padre;
hombre sereno, no muy alto, con escasa educación pero honrosa, trabajador desde muy temprana edad
ya  anciano y necesitado, pero humilde a la par que orgulloso

H: Padre lo voy a llevar a un sitio,de visita, para presentarle a unas personas.Hace tiempo
    que no habla con nadie y menos se relaciona, es importante que conozca gente y haga amistades.
P: Lo que tu digas hijo.
    Yo nunca tuve amigos, sólo os tenía a tu madre y a ti, y para mi era suficiente.Cuando eras pequeño
    e incluso ya de mayor, tampoco tú necesitabas a nadie, te las arreglabas muy bien sólo.
    Desde que murió mi Rosario hemos estado juntos los dos y nos ha ido muy bien.
H: ¿Ha terminado el desayuno, Padre? venga que le tengo preparado un bolso con algo
    de ropa por si aprieta el frío y un zurrón con algo de comer por si tiene hambre.
P:¿Donde vamos hijo? tengo que llegar a tiempo para dar de comer a los animales y arreglar el establo
    hace días que no lo hago y está un poco descuidado.
H: No tiene que preocuparse, hágame caso.
P: Pero..
H: ¡En marcha!

Ambos se pusieron, por fin, en camino, conforme andaban, a ritmo lento, iban haciendo breves paradas, para
más que nada, la compostura del anciano, éste no hacía otra cosa que recordar tiempos vivídos que fueron
alegres con nostalgia, cuando su hijo era pequeño y su Rosario se encargaba de la casa, cuando venía de trabajar en el campo o comían los tres juntos en la mesa.El hijo tragaba saliva y apresuraba el paso.

H:¡ Vamos Padre que se echa el día!
P: Perdóname hijo, es que la edad no me perdona y estoy un poco cansado, no acostumbro a andar
    tan de seguido.
H: No se preocupe Padre.¿Ve usted aquella piedra lisa y alargada? descansaremos allí y repondremos
    fuerzas con algo de comida y un poco de vino para que pase mejor.

Sentáronse los dos y comenzaron a almorzar, apenas hablaban.
Llevaban ya un rato en reposo, cuando el hijo comentó al padre sin esperar respuesta:
"le gustará, le va a gustar...seguro.Verá que gente más agradable va a conocer, y no crea que no
lo va a pasar bien, estará encantado".
El silencio se hizo sepulcral...el padre no dijo palabra, parecía no estar allí.
En ese instante el hijo giró la mirada hacia él y observó al padre que mantenía la vista perdida en el
horizonte. Sus ojos estaban vidriosos, y dos lágrimas profusas resbalaban por sus mejillas.

H:¡ Por Dios Padre!, no me asuste,¿ qué le pasa? ¿qué tiene? nunca lo ví así.
P: Hijo mío,el cielo me perdone creí que lo había olvidado
H: ¿Olvidar qué, Padre?
P: Hace mucho tiempo, también una mañana muy fría, mi padre y yo hicimos un viaje, iba a llevarlo al
    asilo y dejarle allí. Él no lo sabía, era lo mejor para él, o tal vez para mi. Su fatiga nos llevó a descansar  
    también en esta misma piedra lisa y alargada, comimos y también bebimos vino, en su ignorancia
    se sentía feliz.

El padre secó sus lágrimas y no dijo nada más...

H: ¡VENGA PADRE! si ha terminado usted levántese que nos vamos
P: Claro hijo, termino enseguida¿ a dónde vamos? ¿vamos lejos tal vez?
H:Nos vamos a casa Padre, tenemos que llegar a tiempo para arreglar a las bestias y el establo,
   yo le ayudaré , prepararemos la comida y nos sentaremos después al fuego, para que me cuente cosas
   de cuando era pequeño y de Madre...quiero recordarlo con usted.

Y así, ambos pusieron rumbo de regreso para siempre, a casa, a su casa...
  

12 comentarios:

  1. Buffffff, genial!!!!
    Dos cosas rapiditas:

    La primera: El relato es muy tierno, lleno de sensibilidad y muy ameno.

    La segunda: Estoy impresionado por el léxico utilizado, usando términos que transportan directamente en el tiempo y nos sitúan en la historia con naturalidad, sin describir espacios, solamente con el lenguaje usado. Acertadísimo el ritmo, los diálogos muy bien estructurados y con la narrativa justa intercalando cada uno de ellos.

    Un texto impecable. Sinceramente me quito el sombrero escritora.

    Un beso

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  2. JOSEP

    No sabes lo que significa para mi que te haya gustado el relato.
    A veces el destino nos da la oportunidad de romper la cadena o el circulo vicioso.
    Nuestros mayores son muy importantes y no olvidemos,que algún día,nosotros lo seremos también.

    Un beso

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  3. Hola estrellita.
    Si, me gusta. Es un relato, o como un cuento, con final felíz y que también hace reflexionar.
    Creo que está bien desarrollado. A medida de que se va acercando el final se empieza a intuir el lugar hacia donde se dirigen, pero hasta el último momento no se sale de la duda sobre lo que sucederá. Mantienes la espectación.

    Ahhhh! con que aún no eres mamá, jaja. Ya había hecho yo cuentas y me daba que eres jovencita.

    Anda, un besico. ¡Avanti!!!!

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  4. Una historía preciosa y muy bien raltada, como un cuento, me ha encantado.
    Tengo que ponerme al día que tienes muchas entradas. Besos

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  5. VICTOR

    Hola Victor!!
    Deberíamos pensar más en nuestros mayores
    coincido contigo en la necesidad de reflexionar
    sobre ello.

    ¿Qué te hace pensar en que soy jovencita?
    Tú que me ves con buenos ojos...

    Un abrazo.

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  6. BLOG A

    Gracias por tu comentario,tienes razón
    la historia está relatada como un cuento
    pero por desgracia ,a veces no lo es.
    Pero está en nuestra mano evitarlo

    Un beso.

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  7. Los ancianos suelen ser un estorbo en la vida cotidiana. Esta vida tan rauda, tan sin pararse, tan de "ahora no puedo" y nuestra manera de ver la vejez va cambiando, ya apenas queda el atávico pudor por los mayores, apenas el respeto reverencial, ya vamos aceptando que lo mejor y para no molestar a nuestros hijos es el prepararnos para un "asilo". Esta sociedad nuestra va al galope, no ya los mayores nos impiden cabalgar a nuestro ritmo, también los niños son un freno que perturba esta vida tan agitada, los unos a los geriátricos, los otros a las guarderías y por dios bendito, que no les den muchas vacaciones.

    Gracias, Estrella, la verdad es que el relato remueve algo dentro.

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  8. AZIMUT

    ¡Buenas tardes compañero!
    Tienes razón en la falta de respeto que hay hacia los ancianos,en que los geriátricos tienen una lista interminable para entrar,en que los dejamos "aparcados"para que no molesten,es una pena todo eso,pero es una realidad.
    Los horarios nos llevan de cabeza,siempre con prisas,el espacio también es otro problema...y ahí están ellos,que sólo quieren compañia,la nuestra,y nosotros mirando hacia otro lado.

    ...y los niños...jajaja"por Dios bendito,que no les den muchas vacaciones",¡¡qué bueno Azimut!!

    Un abrazo..no te lo creerás,pero estoy con el café en la mesa,jajaja!

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  9. amiga...estelar relato!
    un abrazo inmenso,gracias!
    lidia-la escriba

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  10. LIDIA

    Celebro que te haya gustado y me alegra que vengas a verme,¿cómo estás?...
    Podemos cambiar las cosas,no tenemos que seguir haciendo lo mismo..eso quería decir con este relato.

    Un abrazo cariño!

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  11. gracias amiga del alma,por estar por estar...pues por aca son la 7,30 pm cuatro horas mas en europa...esa es la diferencia horaria...ojalá coincidamos en horas!
    un abrazo inmenso!gracias
    lidia-la escriba

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  12. no me puedo poner como seguidora, no se que cuernos pasa con google!
    un beso
    lidia-la escriba

    insisto mañana

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